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martes, 28 de febrero de 2012

LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS


La primera vez que vi droga era apenas un niño de 10 años fue en el macetero de mi escuela estaba en cuarto grado de primaria pero ya mi madre mi padre y maestros se habían dado a la tarea de explicarnos hasta el cansancio su aspecto, forma y en especial los efectos que esta podría causar en la mente y en el cuerpo, eso ultimo mis padres me lo reafirmaban constantemente cada vez que se daba la oportunidad de tener a un indigente popularmente conocidos como “piedreros” o consumidores de crack.
Cuando tenía 15 años consumí mi primer cigarrillo Vicerroy aún recuerdo la toz que me dejo y con el pasar del tiempo, he fumado todas las marcas posibles sin convertirme en un adicto.
Pero hoy me pregunto por qué nunca he consumido marihuana, cocaína, crack, pegón, éxtasis o alguna de esas sustancias, no fue por no tener la oportunidad, ni el acceso, ni el dinero, mucho menos por temor a la autoridad, más bien por la concientización que mis padres además del sistema educativo y social me dieron.
Todo lo anterior me lleva a pensar, porque si compramos radares, equipamos a la policía con lanchas, armas aviones helicópteros, aumentamos el pie de fuerza, acordamos conjuntamente con otra naciones planes por cierto ineficaces de control, y represión del tráfico de estupefacientes nuestros sistemas carcelarios se encuentran colmados sobrepasando su capacidad, aumenta las cifras de víctimas de sicariato, por el tumbe de droga, de dinero, aumenta en consecuencia el tráfico de armas para que finalmente el flujo de dinero en el sistema financiero proveniente de la cadena delictiva sea mayor.
Lo antes dicho es consecuencia de que a mayor control estatal, mayor riesgo, mayor costo de producción-exportación, y por ende todo estos costos como en cualquier operación comercial se le trasladan a los consumidores que obviamente una vez adictos harán lo que sea desde prostituirse, vender los artículos familiares, robar hasta matar por obtener dinero para satisfacer su vicio.
Pero porque si vemos que entre más barreras mayor riesgo mayor costo, las políticas criminalísticas estatales no copian modelos que han surtido un efecto al menos pacificador en las sociedades como ha sucedido en algunos países Europeos, y contrariamente asumimos un rol beligerante “Guerra contra el Narcotráfico” donde como en todo conflicto las víctimas civiles son mayoría, no se respetan las reglas aparte que propicia el abuso de la ley por parte de las fuerzas estatales en virtud de la securitización de este fenómeno social.
Sera que todo esto responde a la configuración de un plan que no solo involucra a las redes, carteles, bandas sino a grupos financieros, políticos y otras personas que pueden ver en peligro sus exorbitantes ganancias.
Pienso que la legalización acabaría con gran parte del problema, al menos con la lucha por controlar los mercados a la fuerza, con los tumbes, y miles de víctimas anuales, además que con esto el dinero que ahorrarían los Estado en políticas absurdas e ineficaces serviría para en vez de construir nuevas cárceles construir escuelas, canchas deportivas, centros culturales programas de prevención, educación desde el parvulario de las consecuencias, ya que al final los consumidores al inicio son consientes de lo que hacen nadie los obliga, pero como toda enfermedad como en efecto lo es la adicción a las drogas, existen placebos, además de programas de rehabilitación que resultarían mucho más eficaces, aparte de económicamente menos cuantiosos para los Estados.
La Pregunta Final es ¿Quién Controla el Negocio? Y ¿Qué intereses económicos se ven afectados realmente?
Al final todo lo prohibido para el hombre le resulta más atractivo, prohibamos los libros quizás tendremos más adictos a ellos.