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jueves, 15 de diciembre de 2011

EL MODELO CONSUMISTA DE LA NAVIDAD



En esta época se celebra un año más de la natividad de Jesús hijo de María y José, al cual la tradición le ha dado el carácter divino y así se ha recogido en la biblia y transmitido de siglo en siglo, pero al analizar la biblia y la progresividad de la conmemoración del natalicio del niño dios, esta se ha transfigurado de propósitos de objetos inclusive de sujetos.
El primero de los cambios es fácil de detectar, el mensaje final de la biblia y en especial el de la vida de Jesús, está enmarcado en el amor, la solidaridad, la equidad, la igualdad, y la libertad, en dar en compartir lo poco o mucho que se tiene con los demás, pero los capitalistas comerciantes que en su mayoría pertenecen a la tribu que fue la encargada de juzgar, condenar y crucificar a Jesús, son los que hoy día aprovechan la celebración de su natalicio para confundir los verdaderos valores y significados de esa fecha, para comercializar sus bienes en virtud de esta fecha valiéndose muchas veces de la ignorancia y en su mayor parte del modelo consumista que desvirtúa totalmente el sentido real de la natividad de Jesús.
Del mismo modo podemos observar cómo el sujeto central de la navidad, que era la celebración del nacimiento de Jesús, se ha cambiado no por la tradición de San Nicolás de Bari, que es una historia con un matiz diferente, sino en la utilización de la fecha con el personaje histórico antes mencionado para convertirlo en Santa Claus, un ser místico que vive en un lugar del Polo Norte (Configurándose la ideología política por ser occidental) aparte que sus antecedentes próximos se remiten a un marketing de una empresa de gaseosas, finalmente tenemos tantos personajes en torno a una misma fecha que ya hoy día no se le rinde el debido culto o no se sabe qué y a quien conmemoramos, debido que alrededor de este ser Santa se han construidos otras figuras traídas de las tradiciones celtas como duendes ninfas y una serie de sujetos que son la decoración de nuestros hogares sin dejar pasar, un elemento, el árbol de pino que es y era venerado, por los celtas y luego esta tradición se traslado a los pueblos occidentales y hoy día en lugares donde sería imposible que se desarrollara este árbol tiene que colocarse uno, así que si contamos tenemos a Jesús, a Santa, el Arbolito y los tres convergen y compiten, al mismo tiempo bajo el mismo fundamento creando una gran confusión.
Finalmente la navidad ha dejado de ser una fiesta donde se comparte a una fiesta de vanidad, de consumismo, de irracionalidad comercial, donde las personas se lanzan a las compras y más que el significado del regalo se valora el costo del mismo, más que estar en familia, los regalos alejan a las personas, y en vez de convertirnos en una sociedad más equitativa, el día de navidad habrán lugares donde la comida se desbordara y personas que sufrirán indigestión de tantas cosas que han ingerido y otros hogares tanto en Panamá como en el mundo ni siquiera podrán llevar sus alimentos básicos y que pensar de los juguetes o artículos de vestir innecesariamente comprados solo para celebrar, porque alguien dijo que hay que vestirse con ropa nueva o abultar las canastas de los niños con juegos, mientras hay otros infantes que tendrán que jugar con las cajetas de aquellos juguetes nuevos o con los dañados que encuentren en los vertederos, sin dejar de mencionar que lo único diferente que habrá en su día dependerá del clima ya que para ellos el mundo sigue siendo de penumbra y miseria.
Más que una crítica es un reflexión de ver como el consumismo y el mercado han acabado con ese sentido de la celebración del nacimiento del hijo de dios, que en vez de unir nos separa, nos hace mas frívolos, como ejemplo esta de que hay madres y padres que en noche buena llegaran en punto a las 12 porque los dueños del comercio no les interesa para ellos la navidad solo es vender sin importar con sus “colaboradores” que no pueden compartir con sus familias.
Feliz Navidad.